Chile: división oficialista amenaza su continuidad en el poder
AP
Posted: 2009-11-08 12:36:27
SANTIAGO DE CHILE (AP) - La presentación de dos candidatos
distintos en los comicios presidenciales del 13 de diciembre
amenazan la permanencia en el poder de la izquierda oficialista y
acrecienta las posibilidades de que un derechista conquiste la
presidencia.
La irrupción en la carrera electoral del diputado Marco
Enríquez-Ominami, que en junio renunció al Partido Socialista para
presentarse como candidato presidencial independiente restó votos
al postulante oficialista, el ex presidente (1994-2000) y senador
demócrata cristiano Eduardo Frei.
La división del caudal electoral de la izquierda le otorgan más
opciones al representante único de la derecha, el millonario
Sebastián Piñera.
El cuarto candidato es un ex ministro socialista, Jorge Arrate,
apoyado por el Partido Comunista y otros grupos pequeños que
obtiene entre el 5 y el 7% de preferencia entre los electores,
según las encuestas.
Frei, un ingeniero de 67 años, y Piñera, un economista
multimillonario de 59, son caras "viejas" en la política local,
mientras Enríquez-Ominami, de 36, también ha sabido manipular el
pasado de su padre a su favor.
El diputado es hijo del líder guerrillero Miguel Enríquez, uno
de los fundadores del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, que
ayudó a la debacle del gobierno de Salvador Allende al postular y
practicar que el socialismo sólo es alcanzable mediante las armas.
Murió en un enfrentamiento con agentes de la dictadura de Augusto
Pinochet.
Enríquez-Ominami fue llevado al exilio por su madre cuando tenía
tres meses. Se crió en París y allá agregó a su apellido el de su
padrastro, el senador socialista Carlos Ominami.
El oficialismo le impidió participar en las pseudo primarias que
se realizaron en una sola de las 15 regiones del país con dos
aspirantes: Frei y el presidente de los radicales, el senador José
Antonio Gómez, lo cual propició que Enríquez-Ominami se convirtiera
en el protagonista de una ruptura interna.
Enríquez-Ominami, que no cuenta con ningún apoyo partidario,
sino que con el de otros renunciados militantes socialista y de
pequeños grupos izquierdistas, parece atraer las preferencias de
los desencantados con la Concertación de Partidos por la
Democracia, la coalición de cuatro colectividades de
centro-izquierda que gobierna desde 1990, tras derrotar en las
urnas al candidato de Pinochet.
Ni la alta popularidad de la presidenta Michelle Bachelet,
cercana al 80%, ni todo el esfuerzo del gobierno por apoyar a Frei,
han logrado que remonte en las encuestas, que incluso ponen en duda
su paso a la segunda vuelta del 17 de enero.
Todos los sondeos coinciden en darle la mayoría a Piñera, aunque
no la suficiente para evitar el balotaje. Ahora algunas encuestas
difieren en quién pasará a la segunda vuelta: unas le dan el pase a
Frei y otras a Enríquez-Ominami.
En el oficialismo ya surgió públicamente la preocupación por
entablar negociaciones con la gente de Enríquez-Ominami para --sin
importar quién pase al balotaje-- evitar la llegada de la derecha
al poder.
08/11/09 12:35 EST