FORT HOOD, Texas, EE.UU. - El psiquiatra del Ejército acusado de matar a 13 personas en Fort Hood hizo o aceptó transferencias electrónicas de dinero con Pakistán, nación que suele ser usada por grupos extremistas musulmanes para recaudar fondos y planificar atentados terroristas, dijo un legislador republicano.
El representante federal Michael McCaul, principal miembro republicano de la Subcomisión de Inteligencia y Seguridad Nacional, dijo en un comunicado que confirmó mediante "fuentes independientes" el hecho de que el mayor Nidal Malik Hasan sostenía también comunicaciones con Pakistán.
El abogado civil John Galligan dijo que el mayor Nidal Malik Hasan le indicó que no sentía sus piernas y que le dolían mucho las manos. Según Hasan, que recibió cuatro impactos de policías civiles, los médicos le dijeron que podría quedar así para siempre.
Galligan dijo que habló con Hasan durante una hora en la unidad de terapia intensiva en el Centro Médico Brooke del Ejército en San Antonio el jueves, el mismo día en que Hasan fue acusado de 13 cargos de asesinato premeditado.
El vocero del hospital, Dewey Mitchell, dijo que no podía confirmar que Hasan estuviera paralizado porque Hasan pidió a las autoridades del hospital que no difundieran
13 cargos de asesinato Nidal Malik Hasan, el atacante de Fuerte Hood, será acusado de 13 cargos de asesinato premeditado y enjuiciado bajo el código militar, afirmaron hoy fuentes militares citadas por la cadena CNN.
Hasan, quien se recupera de las heridas de bala sufridas durante su ataque ocurrido el pasado 5 de noviembre, podría asimismo ser acusado de homicidio fetal, toda vez que una de las 13 víctimas estaba embarazada, dijo a la cadena una fuente castrense.
Rara vez se condena a muerte en el fuero militar Aunque el sospechoso del ataque indiscriminado en Fort Hood podría ser condenado a muerte, será procesado en un sistema de justicia militar donde no se ha ejecutado a nadie en casi medio siglo.
El mayor Nidal Hasan, el psiquiatra militar que presuntamente mató a 13 personas en una gigantesca base del ejército en Texas la semana pasada, también podría beneficiarse de la protección que los militares proveen a sus acusados, y que son mayores que las ofrecidas en los tribunales del fuero civil federal.
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En gran medida el caso de Hasan será decidido por un oficial de alto rango, quizás el teniente general Robert Cone, comandante de Fort Hood. Si se pidiera la pena de muerte, ésta podría ser conmutada por cadena perpetua.
Antes de que se realice una ejecución militar, el presidente deberá aprobarla personalmente.
George W. Bush firmó la orden de ejecución de un ex cocinero del ejército que fue condenado por violaciones en varios casos y de homicidios en la década de los 80, pero un juez federal permitió que el caso fuese sometido a la corte federal de apelaciones. No se ha realizado una ejecución militar desde 1961, aunque cinco hombres esperan ejecución en el fuero militar en Fort Leavenworth, Kansas.
Las ejecuciones federales en el fuero civil también son raras. Tres hombres, entre ellos Timothy McVeigh, que provocó la explosión del Edificio Federal de Oklahoma City, fueron ejecutados con inyección letal en un caso federal.
La penas de muerte por estados son más comunes: la ejecución de John Allen Muhammad, el francotirador de Washington, el martes por la noche fue la segunda en Virginia en este año.
En el caso de Fort Hood, la familia de Hasan ha contratado a un abogado privado, John Galligan, aunque los militares también le designen un abogado sin costo.
Galligan dijo que él y el mayor Christopher E. Martin, el abogado de mayor grado de Fort Hood, hablaron con Hasan el lunes y que el acusado había pedido un abogado la primera vez que habló con los investigadores.
Misterio sobre contactos radicales de Hasan El misterio acerca de si el sospechoso del ataque a tiros de Fort Hood, Nidal Hasan, se comunicaba o no con un imán musulmán radical derivó en una serie de acusaciones antes de la invstigación del Congreso sobre los posibles contactos extremistas del siquiatra del ejército.
Mientras el presidente Barack Obama recordaba a los muertos en el puesto del ejército de Texas y condenaba lo que describió como "la lógica retorcida que desembocó en esta tragedia", agencias federales reaccionaron a versiones conflictivas de si un investigador del Departamento de Defensa revisó los contactos de hace meses de Hasan con Anwar al-Awlaki.
Awlaki, un imán que fue puesto en libertad de una cárcel yemení el año pasado, ha usado su página de internet para instar a musulmanes en todo el mundo a matar soldados estadounidenses en Irak. Un oficial militar desmintió el martes todo conocimiento de que Hasan tuviese dichos contactos.
Dos funcionarios del gobierno, que hablaron con la condición del anonimato por no estar autorizados a discutir el caso, dijeron que la fuerza de tareas conjunta sobre terrorismo basada en Washington y supervisada por el FBI fue notificada sobre comunicaciones entre Hasan y el imán en el exterior, y que la información fue entregada a un empleado del Servicio de Investigación de Defensa Penal asignado a la fuerza. Las comunicaciones fueron recopiladas por investigadores a partir de diciembre del 2008 y continuaron hasta comienzos de este año.
Ese investigador de la defensa escribió una evaluación de Hasan después de revisar las comunicaciones y el archivo militar del mayor del ejército, según dichos funcionarios. La evaluación concluyó que Hasan no ameritaba mayor investigación, en gran medida porque sus comunicaciones con el imán se centraron en un informe sobre los efectos del combate en Irak y Afganistán, y el investigador determinó que Hasan estaba trabajando realmente en dicho informe, dijeron las fuentes.
La revelación se produce en momentos en que muchos se preguntan si se desperdiciaron oportunidades de prevenir la matanza que dejó 13 muertos y 29 heridos el jueves pasado.
Perfil del presunto asesino: Un psiquiatra militarEl siquiatra del ejército estadounidense que atacó a disparos a sus camaradas de armas en Texas, matando a 13 de ellos e hiriendo a otros 30, gritó un lema en árabe antes de abrir fuego, dijo el viernes el comandante de la base militar de Fort Hood.
El atacante gritó "¡Allahu Akbar!", un lema que en árabe significa "¡Dios es grande!", antes de abrir fuego dentro de la instalación en Texas, dijeron los soldados que atestiguaron el tiroteo, informó el teniente general Robert Cone al programa "Today" de la cadena NBC.
El mando militar dijo que todavía estaba uniendo las piezas de lo que pudo haber empujado al sospechoso, el mayor Malik Nadal Hassan, a atacar a sus camaradas.
Hassan se encuentra inconsciente conectado a pulmotor tras ser baleado cuatro veces durante el ataque en la base de caballería mecanizada de Fort Hood, una de las mayores bases militares del país, dijeron los mandos de la instalación. En los primeros momentos y debido a la confusión las autoridades creyeron que el atacante había sido muerto.
Cone dijo que nunca se pensó que Hassan hubiese representado una amenaza o riesgo.
Recibió tratamiento sicológico Su nombre aparece en varias páginas extremistas de la internet. Otro colega dijo que Hasan pidió no ser enviado a Irak y que discutió acaloradamente con sus compañeros de armas sobre las campañas bélicas en ese país árabe y Afganistán.
Durante sus estudios de medicina recibió tratamiento sicológico debido a sus disgustos con los pacientes.
Las autoridades federales confiscaron el computador de Hasan durante un registro de su apartamento en la localidad texana de Killeen, dijo un mando militar que habló a condición de guardar el anonimato debido a que la investigación sigue abierta.
¿Por qué lo hizo? Las autoridades no han descartado que Hassan hubiese actuado en nombre de un grupo extremista no identificado, dijo un mando en Washington, pero no quiso aclarar si fueron descubiertas pruebas para respaldar esa teoría.
El mando habló a condición de guardar el anonimato porque la investigación sigue en curso.
El motivo del ataque no ha sido establecido, pero al parecer Hassan iba a ser enviado pronto a Irak y estaba molesto por las guerras de ese país y Afganistán y la suerte corrida por los musulmanes.
La senadora republicana Kay Bailey Hutchison dijo haber sido informada por el alto mando en Fort Hood que Hassan estaba a punto de ser enviado al extranjero. El coronel retirado Terry Lee, que dijo haber trabajado con Hassan, dijo que iba a ser emplazado en Afganistán.
Lee agregó que Hassan esperaba que el presidente Barack Obama hubiese retirado la tropa de Afganistán e Irak y que con frecuencia se enzarzó en discusiones con otros militares que respaldaban esas guerras.
Su carrera militar El soldado, nacido en Virginia, era soltero y sin hijos. Se graduó del Virginia Tech cuando era miembro del Cuerpo de Entrenamiento de Reservistas del Ejército (ROTC, por sus siglas en inglés), y obtuvo el título de bioquímica en 1997. Se tituló como médico en la universidad de Servicios Uniformados en Ciencias de la Salud, en Bethesda, Maryland, en el 2001. En el centro Walter Reed fue becario y residente.
Funcionarios militares dijeron que Hasan, de 39 años, fue psiquiatra del Centro Médico Walter Reed del Ejército durante seis años, antes de julio, cuando fue transferido a la base en Texas. Los funcionarios, que consultaron el expediente militar de Hasan, dijeron que el desempeño del mayor había recibido una mala evaluación cuando estuvo en Walter Reed.
Las autoridades investigan si Hasan era su nombre de nacimiento o si se lo cambió, posiblemente al convertirse al islam. Sin embargo, se desconocía su religión.
El FBI, la policía local y otros organismos registraron el jueves por la noche el apartamento de Hassan en Killeen, según la vocera municipal, Hilary Shine.
¿Dio pistas de lo que haría? Otros funcionarios dijeron que el psiquiatra había llamado su atención desde hace seis meses, al publicar en internet algunos textos sobre atentados suicidas y otras amenazas.
Las fuentes dijeron que al parecer, ese contenido fue publicado por Hasan, pero trataban de confirmarlo y no se había abierto una investigación oficial.
Los funcionarios solicitaron permanecer anónimos por no tener autorización de hablar con la prensa sobre el caso. Uno de los textos revisados por las autoridades es un "blog", que equipara a los dinamiteros suicidas con un soldado que se abalanza sobre una granada para salvar la vida de sus compañeros.