Como cada año, miles de jóvenes norteamericanos de entre 16 y 22 años tienen una cita en las playas mexicanas. Cancún y Acapulco son los primeros destinos que tocan los alocados adolescentes durante sus vacaciones.
Diversión vs. alerta
Israel Leal, AP
A pesar de la alerta que emitió EE.UU. sobre la inseguridad por la narcoviolencia en México la temporada de Spring Break 2009 abrió ya en las mágicas playas de Cancún.
Elizabeth Ruiz, EFE
Cada año, al comenzar la primavera, miles de estudiantes se lanzan a las playas y a las mecas del 'Spring Break' para disfrutar de unas vacaciones locas que, a menudo, sobrepasan las normas establecidas.
Tomas Munita, AP
Este año según han reconocido las autoridades del sector turístico, ha sido el más flojo en la última década. Las cifras a principios de semana registraban unos 800 norteamericanos a diferencia de los dos mil o 3 mil de años anteriores. (esta cifra por semana)
Victor R. Caivano, AP
En el 2008, la cifra de estudiantes llegó a 24 mil personas, y este año, por todos los hoteles que registran springbreakers, es de 18 mil según los registros oficiales de turismo en México.
Gregory Bull, AP
Jesús Almaguer Salazar, ex presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún expresó en entrevista a Notimex que se espera una derrama económica de casi 15 millones de dólares en la región y que el comportamiento de los paseantes no representa problema alguno.
AP
Pero en México, no hay diversión para todos, el comportamiento de los muchachos que llegan en busca de diversión, la mayoría menores de 18 años, se ha convertido en un problema y gobiernos estatales y municipales han tomado medidas para evitar que se conviertan en una calamidad
Victor R. Caivano, AP
Bailes apretados y cuerpos sudorosos llenan las discotecas cuando ya el sol no alumbra.
Israel Leal, AP
Parranda, locura, mucho sol, poca ropa y pieles bronceada son algunos de los atractivos que los jóvenes encuentran en Spring Break.
Tomas Munita, AP
Estudiantes provenientes de todos los rincones de EE.UU., buscan olvidarse de los temibles exámenes semestrales o midterms con fiestas y cuerpos bronceados.
Israel Leal, AP